Ya que la última vez hice mención a mi pasión por los musicales, tenía que subir la escena favorita de uno de los mejores musicales de la historia, el cual tuve la suerte de ver gracias a mi chico.
Esta canción y en concreto esta escena, es como una medicina, me la tomo cuando me encuentro decaída, triste o agobiada y al instante soy otra persona. No sabría explicar cómo ni por qué, siempre que la veo me entran ganas de llorar, sí, llorar, pero de felicidad. Parezco una cría saltando en el sofá, cantando a todo volumen y cogiendo al conejo en brazos para hacerlo bailar. Hay momentos en la vida en los que bailar y dejarse llevar es lo único que te apetece, como bien dice la canción:
"And when you get the chance
you are the dancing queen
young and sweet only seventeen
dancing queen
feel the beat from the tambourine, oh yea"
Nunca me cansaré de verla.
SimpleChica