miércoles, 1 de mayo de 2019

Monstruos

El otro día en clase una profesora nos habló de un paciente. Un chico adolescente obligado a ir a terapia por sus padres debido a su mal comportamiento. Tanto a él como a su hermano les habían hecho bullying desde que eran pequeños y ahora era él el que lo hacía. Nadie entendía nada, sus padres ya no sabían que hacer, hasta el punto de que en muchas ocasiones el chico acababa escapándose de casa.
Sin embargo, este chico junto a su hermano habían sido adoptados a los dos años. Hasta entonces ambos estuvieron sobreviviendo como pudieron en la calle ya que sus padres desaparecieron.

Algo que me llamó la atención es que este chico estuvo nada más y nada menos que seis sesiones sin pronunciar palabra. No obstante en la séptima sesión la psicóloga sin decir nada le puso delante un folio y un lápiz. Entonces el chico dibujó una mierda gigante. ¡Vaya!

Tras este pequeño gesto de comunicación, los días fueron pasando y por fin se vio algo de luz al final del túnel. 

¿Por qué cuento esta historia? 
Este chico trajo a sesión una canción que le había enseñado una amiga y con la cual se había sentido totalmente identificado. Gracias a esta canción consiguió transmitir lo que tanto tiempo había tenido dentro. No me puedo imaginar una mejor manera de expresar lo que uno siente que a través de una canción. 

Nunca subo canciones como tal, pero en este caso lo veo necesario.

Gracias por creer en nosotros.

SimpleChica