No cabe duda que el título de esta entrada no va nada conmigo. El lado bueno de las cosas es una gran película de personajes con los cuales en algún momento de nuestra vida nos podemos sentir identificados. Calcan a la perfección a dos personas perdidas, enfrentándose como pueden a las distintivas situaciones que la vida nos pone por delante.
Me encanta la normalidad con la que se tratan las enfermedades mentales en esta película, sin hacer excesivo drama y hasta poniéndole una dosis de humor a todo ello. Además se potencia una actitud positiva ante las adversidades, el apoyo de la familia y las amistades más cercanas para lograrlo. Hay grandes dosis de afán de superación, trabajo duro para conseguir los objetivos y sobretodo de disfrutar de la vida y todos los buenos momentos que se nos presentan a diario.
Hay una reflexión a lo largo de la película que me parece maravillosa, el preguntarnos ¿Qué hacemos por los demás? Y ¿Qué hacen los demás por nosotros?. La importancia de dar y recibir. Si solo hacemos por los demás cosas y no recibimos nada nos podemos llegar a sentir vacíos.
"El mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables, eso está garantizado. Y yo no puedo explicarlo, como tampoco la locura que llevo dentro y la llevan los demás. Pero, sabes qué, el domingo vuelve a ser mi día preferido. Pienso en lo que todos han hecho por mí y creo que soy un tío muy afortunado"
SimpleChica