El título de esta entrada define en pocas palabras el mensaje que me gustaría dejar el día que ya no esté en este mundo.
Creo que debemos vivir cada experiencia desde el aprendizaje, sabiendo que la vida es cambio, es impermanencia. Cada situación vivida nos permite evolucionar, a veces buscamos explicaciones para acontecimientos que nos suceden y a veces las cosas suceden porque tenían que suceder.
Y sí, vaya forma más mística de empezar el año. Pero tras varios viajes en montaña rusa, podría decir que por fin me siento bien y creo que he aprendido a dejar que todo me suceda y disfrutar de esa sensación.
Os dejo la escena de una película que vi el otro día, me encantó y me hizo reflexionar sobre la vida (como la mayoría de trocitos que siempre os adjunto) que más allá del tema principal, me sacó una sonrisa, sobre todo en esta escena.
"Deja que todo te suceda: belleza y terror.
Solo sigue adelante. Ningún sentimiento es definitivo"
-Rainer Maria Rilke-
SimpleChica
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